Chiapas

BIGtuxtla-gutierrez-che-mural1.jpg

Era de mañana y finalmente habíamos llegado a Chiapas, a Tuxtla Gutiérrez para ser más específica, realmente a mi no me importaba donde estuviese, lo que realmente valía en este preciso momento era saber que finalmente iba a pisar la tierra mística que por años había añorado pisar. El viaje había sido largo y con solamente algunas horas de estar en México ya nos habían pasado un montón de cosas chistosas e interesantes.

Al salir de la estación de autobuses tomamos un taxi que nos llevo directamente al hotel, mientras recorríamos las calles mi mente adormilada recorría la ciudad, pasmada y sin saber que sentir. Las calles, los edificios, las personas, eran exactamente las mismas que en cualquier otra parte de México sin embargo, mi cuerpo y mi alma sentían que todo era totalmente diferente, el viento frío y extraño me decía que Marcos, el agraciado revolucionario, portavoz y mando militar del grupo armado indígena Zapatistas, me daba la bienvenida a su estado “nativo.” Me alegre y decidí descubrir la rareza del estado.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *